
y vuelve
a decidir»
La lente de Perezhílov
Otoño de 1962 en Pradonuevo del Casillón, un pueblo soriano de la Segunda República que nunca cayó. Aurora Balmaseda, telefonista viuda de treinta y cuatro años, hereda de su amigo Iván Perezhílov, fotógrafo soviético internacionalista, una caja con una lupa de aumento, ciento cuarenta negativos y un cuaderno de nombres. Un inspector del Negociado de Patrimonio Documental llama a su puerta el martes. Decidir qué tipo de calma —o qué tipo de orgullo— le toca a una vida cualquiera cuando lo que pudo ser pesa en una caja de hojalata.
Otoño de 1962 en Pradonuevo del Casillón, un pueblo soriano de la Segunda República que nunca cayó. Aurora Balmaseda, telefonista viuda de treinta y cuatro años, hereda de su amigo Iván Perezhílov, fotógrafo soviético internacionalista, una caja con una lupa de aumento, ciento cuarenta negativos y un cuaderno de nombres. Un inspector del Negociado de Patrimonio Documental llama a su puerta el martes. Decidir qué tipo de calma —o qué tipo de orgullo— le toca a una vida cualquiera cuando lo que pudo ser pesa en una caja de hojalata.