
y vuelve
a decidir»
El correo de Praga
Otoño de 1973. Tomás Iruretagoyena, traductor uruguayo prestado a la oficina cultural austríaca en Praga, recibe en una sala del Klementinum un sobre que no debería existir: un microfilm cerrado por un funcionario muerto hace tres meses. Tres días, lluvia, hostales tristes, un tren a Viena. Decidir qué tipo de cobarde —o de hombre honesto— vas a ser cuando crucen la frontera con tu equipaje.
Otoño de 1973. Tomás Iruretagoyena, traductor uruguayo prestado a la oficina cultural austríaca en Praga, recibe en una sala del Klementinum un sobre que no debería existir: un microfilm cerrado por un funcionario muerto hace tres meses. Tres días, lluvia, hostales tristes, un tren a Viena. Decidir qué tipo de cobarde —o de hombre honesto— vas a ser cuando crucen la frontera con tu equipaje.